Si buscas la receta de cazuela chilena de vacuno perfecta, esa que te hace cerrar los ojos y viajar directo a un domingo familiar, estás en el lugar correcto. Imagina por un momento ese ambiente cálido de la casa de la abuela: el fogón encendido, el aroma del zapallo hirviendo lentamente y el silbido del aceite cuando apenas toca la olla caliente. Cada ingrediente tiene un recuerdo, y cada cucharada es un abrazo que reconforta.
En esta guía te enseñaré a preparar una cazuela chilena casera y tradicional, ideal para quienes quieren reconectar con los sabores de siempre sin complicarse en la cocina. Es una receta pensada para 4 personas, perfecta para compartir en familia y apta para principiantes que quieren lograr un resultado sabroso, equilibrado y lleno de identidad. Te mostraré ingredientes simples, pasos claros y algunos consejos para que tu cazuela quede con un caldo sabroso, la carne blanda y ese aroma inconfundible a cilantro recién picado.
Prepárate para cocinar con calma, disfrutar del proceso y traer a tu mesa uno de los platos más queridos de la gastronomía chilena.
Para saber más sobre los orígenes de la cazuela y su impacto en la cultura mira el siguiente articulo de Jaime Jiménez Director de Carrera en Gastronomía Internacional y Tradicional Chilena de la universidad Santo Tomas de Chile. Leer artículo
Tabla de ingredientes para 4 personas
| Ingrediente | Cantidad aproximada |
|---|---|
| Carne de vacuno (con hueso idealmente) | 800 g – 1 kg |
| Agua caliente | 2,5 litros |
| Papas medianas | 4 unidades |
| Zapallo (corte grande) | 4 trozos |
| Zanahorias | 2 unidades |
| Choclo desgranado o en trozo | 1 unidad grande |
| Porotos verdes | 150–200 g |
| Cebolla (opcional) | 1 unidad |
| Cilantro fresco picado | A gusto |
| Ajo | 1–2 dientes (opcional) |
| Sal y pimienta | A gusto |
| Aceite | 1–2 cucharadas |
1. Dorar la carne — el inicio del sabor
Calienta la olla a fuego medio–alto y agrega 1–2 cucharadas de aceite. Incorpora los trozos de carne de vacuno (mejor con hueso) y sazona con una pizca de sal y pimienta. Dora cada lado 5–7 minutos hasta que adquiera un tono dorado uniforme.
Consejo: no muevas la carne constantemente; déjala crear una costra que aportará intensidad al caldo.
2. Retirar y reservar la carne (opcional)
Si la olla está muy llena, saca la carne y reserva en un plato. Esto facilita el sofrito y evita que la cebolla se cocine en exceso en los jugos de la carne. Si tu olla es amplia, puedes dejar la carne dentro y empujarla a un lado para hacer el sofrito.
3. Sofrito de cebolla y ajo — la base aromática que faltaba
Reduce el fuego a medio. Añade una cucharada extra de aceite si la olla quedó seca. Agrega 1 cebolla mediana picada en pluma y sofríe 5–7 minutos hasta que esté translúcida y empiece a dorarse ligeramente.
Incorpora 1–2 dientes de ajo finamente picados y cocina 30–60 segundos más, sólo hasta que suelten su aroma (no dejes que se queme).
Consejo: el objetivo es sudar la cebolla y extraer dulzor, no quemarla — eso amarga el caldo.
4. Desglasar la olla — aprovechar todos los sabores
Vierte un chorrito pequeño de agua caliente o vino (unos 50–100 ml) y raspa el fondo con una cuchara de madera para despegar los restos dorados (fond). Esto concentra el sabor y evita que se queme al agregar todo el líquido.
5. Formar el caldo — el corazón de la receta
Devuelve la carne a la olla (si la retiraste) y vierte 2,5 litros de agua caliente o parte agua y parte caldo de carne para más profundidad. Lleva a ebullición, baja el fuego a medio-bajo y retira con una cuchara la espuma que aparezca en la superficie. Tapa parcialmente y deja cocer 30 minutos para que la carne libere su sabor y el caldo se forme.
6. Agregar las verduras duras — la estructura del plato
Incorpora las papas partidas (4 medianas), los trozos de zapallo y las zanahorias cortadas en trozos grandes. Ajusta de sal y pimienta. Tapa y deja cocer 15–20 minutos, hasta que las papas estén casi tiernas pero firmes al pinchar.
7. Choclo y porotos verdes — equilibrio y frescura
Añade el choclo desgranado (o en trozos) y los porotos verdes troceados. Cocina 10 minutos más para que el choclo libere su dulzor y los porotos queden al dente.
8. Ajustes de sabor y textura
Prueba el caldo y corrige sal y pimienta. Si prefieres un caldo más concentrado, deja hervir sin tapa 3–5 minutos; si lo quieres más ligero, añade un poco de agua caliente. Si quedó muy grasoso, refrigera 15–20 minutos y retira la grasa sólida antes de recalentar.
9. El golpe final de cilantro — aroma y tradición
Apaga el fuego y espolvorea cilantro fresco picado al gusto. El cilantro siempre al final para conservar su aroma y color. Si prefieres, reemplaza por perejil (sabor más neutro).
10. Servir y acompañamientos
Sirve la cazuela bien caliente en platos hondos, colocando un trozo de carne y porciones visibles de papas, zapallo y choclo. Acompaña con arroz blanco, pebre o una ensalada fresca si quieres.
Preguntas frecuentes sobre la Receta de cazuela chilena de vacuno
¿Puedo usar otro corte de vacuno?
Sí. Puedes utilizar varios cortes, pero los que tienen hueso —como osobuco, asado de tira o plateada con hueso— aportan más colágeno, espesor y un sabor más profundo al caldo. Si usas cortes magros, el caldo quedará más ligero.
¿Cuánto dura la cazuela en el refrigerador?
La cazuela se conserva bien hasta 2 días en un recipiente hermético. Al recalentar, te recomiendo retirar la capa de grasa que se solidifica en la superficie para dejar el caldo más limpio y ligero.
¿Se puede congelar?
Sí, pero idealmente sin las papas, ya que suelen desarmarse al descongelar. Congela la carne, el caldo y las verduras firmes por hasta 3 meses.
¿Puedo reemplazar el cilantro por otro verde?
Si no te gusta el cilantro, el perejil es una muy buena alternativa. Aporta frescura sin cambiar demasiado el perfil tradicional del plato.
Consejos para una cazuela de vacuno más sabrosa
1. Usa carne con hueso siempre que puedas
El hueso libera colágeno, lo que espesa ligeramente el caldo y le da ese sabor profundo y casero que define a la cazuela tradicional.
2. No te saltes el sellado de la carne
Dorar la carne antes de agregar el agua hace una gran diferencia. Ese paso intensifica los aromas y crea un caldo más completo.
3. Retira la espuma del caldo
Quitar la espuma al hervir ayuda a mantener un caldo limpio, claro y más equilibrado en sabor.
4. Corta las verduras en trozos grandes
Las papas, el zapallo y las zanahorias se ven mejor y mantienen su textura durante la cocción. La cazuela no es una sopa: los ingredientes deben “lucirse”.
5. Agrega el choclo y porotos verdes al final
Estos ingredientes se cocinan más rápido, así evitas que se desarmen y pierdan frescura.
6. Usa caldo de carne si buscas más intensidad
Puedes reemplazar parte del agua por caldo de carne o caldo de verduras para obtener un sabor aún más robusto.
7. Ajusta el espesor del caldo
Si quieres un caldo más espeso, deja hervir unos minutos sin tapa al final. Si lo quieres más ligero, agrega un poco más de agua caliente.
8. El cilantro va siempre al final
Así mantiene su color, aroma y frescura. No lo cocines dentro del caldo o perderás su esencia.
Variaciones de la cazuela chilena
1. Cazuela de pollo (más ligera y rápida)
- Reemplaza la carne de vacuno por trutros, piernas o pechugas con hueso.
- El tiempo de cocción se reduce casi a la mitad.
- El caldo queda más suave y es ideal para niños.
2. Cazuela de cerdo (más sabrosa y abundante)
- Usa costillar, chuletas o posta de cerdo.
- El caldo queda más espeso y aromático.
- Combina especialmente bien con zapallo y choclo.
3. Cazuela de pavo (perfecta para quienes evitan grasas)
- El pavo entrega un sabor suave y un caldo muy claro.
- Tiempo de cocción intermedio entre vacuno y pollo.
4. Cazuela vegetariana (liviana y reconfortante)
- Sustituye la carne por un caldo de verduras bien concentrado.
- Agrega más zapallo, porotos verdes, champiñones y un poco de arroz para dar cuerpo.
- Finaliza con un toque de ají de color y perejil.
5. Cazuela picante
- Agrega una cucharadita de ají de color o merquén al sellar la carne.
- También puedes incorporar un trocito de ají verde al caldo para un picor suave.
Con esta receta de cazuela chilena de vacuno fácil tendrás un plato reconfortante que habla de hogar y tradición. Anímate a cocinarla, comparte la foto de tu cazuela de vacuno y revive juntos ese aroma de cilantro recién cortado. ¡Buen provecho!. Y para si quieres mas recetas te invito a mirar los siguientes artículos: Chorizo Carupanero, tradición y sabor del oriente venezolano y Hamburguesas caseras, consejos de un experto.


