¿Sabías que una limpieza adecuada de muebles puede duplicar su vida útil? en este artículo te revelamos los secretos profesionales para el mantenimiento de tus muebles según su tipo de material.
Previene manchas, rayones y envejecimiento en muebles de madera.
La madera es uno de los materiales más utilizados para la fabricación de muebles, ya que aporta calidez, elegancia y resistencia. Sin embargo, es sensible a factores como la humedad, el sol, el polvo, los arañazos y las manchas, por lo que requiere un cuidado especial.
Consejos de limpieza y cuidado para tus muebles de madera:
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- Limpiarlos con regularidad, pero con cuidado; pasar un paño suave, seco o ligeramente humedecido con agua para eliminar el polvo y la suciedad superficial. No uses esponjas o trapos que puedan rayar la superficie. Tampoco uses productos abrasivos que contengan amoníaco, acetona, disolventes o silicona, ya que pueden dañar el barniz o el acabado de la madera.
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- Utilizar productos de limpieza adecuados. Dependiendo del tipo de madera , puedes usar productos específicos para limpiar y nutrir la madera, como ceras, aceites, barnices o jabones neutros. Estos productos ayudan a proteger la madera de la humedad, el sol y las manchas, así como a realzar su brillo y color. Es importante seguir las instrucciones del fabricante y aplicar el producto con un paño suave y limpio, siguiendo el sentido de la veta.
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- Proteger la superficie de objetos punzantes o calientes, usar posavasos, manteles, o protectores de fieltro debajo de los objetos que puedas colocar sobre el mueble, como vasos, platos, jarrones o adornos. También es recomendable evitar arrastrar los objetos sobre la superficie, sino levantarlos y moverlos con cuidado.
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- Evitar exponerlos al sol y a la humedad ya que puede decolorar o agrietar la madera, ubicarlos en lugares donde no les dé el sol o cubrirlos con cortinas o persianas. La humedad puede provocar hinchazón, deformación o moho en la madera, por lo que es aconsejable mantener una buena ventilación y evitar el contacto directo con el agua o líquidos. Si se produce algún derrame, se debe secar inmediatamente con un paño absorbente.
2. Muebles de metal.

El metal es empleado para la fabricación de exterior, como terrazas, jardines o balcones, ofrece resistencia, durabilidad y versatilidad, pero también puede sufrir corrosión, óxido o desgaste por la acción del clima, el uso o el paso del tiempo.
Consejos de limpieza y cuidado para tus muebles de metal:
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- Limpiarlos con frecuencia y con suavidad. Para eliminar el polvo y la suciedad de los muebles de metal, puedes usar un paño suave y húmedo con agua y jabón neutro, o un cepillo de cerdas suaves para las zonas más difíciles. No uses estropajos, lanas de acero o productos abrasivos que puedan rayar o dañar el metal.
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- Usar productos específicos para el metal, hierro, acero, aluminio o el cobre, ya que cada uno tiene sus propias características y necesidades, es importante seguir las indicaciones del fabricante y aplicar el producto con un paño suave y limpio, frotando suavemente.
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- Protegerlos de la lluvia y el sol ya que pueden provocar óxido, corrosión, decoloración o deterioro, cubrirlos con fundas impermeables o guardarlos en un lugar seco y sombreado cuando no se usen. También es recomendable evitar el contacto directo con el agua o líquidos, y secarlos bien si se mojan.
3. Muebles de plástico.

El plástico es un material muy práctico y económico para la fabricación de muebles, sobre todo para los de exterior o los infantiles.
El plástico ofrece ligereza, facilidad de limpieza y variedad de colores y formas, pero también puede sufrir decoloración, deformación o rotura por la acción del clima, el uso o el paso del tiempo.
Consejos de limpieza y cuidado para tus muebles de plástico:
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- Limpiarlos regularmente y con cuidado. Para eliminar el polvo y la suciedad de los muebles de plástico, puedes usar un paño suave y húmedo con agua y jabón neutro, o una esponja o un cepillo de cerdas suaves para las zonas más difíciles. No uses estropajos, lanas de acero o productos abrasivos que puedan rayar o dañar el plástico.
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- Utilizar productos específicos para el tipo de plástico como limpiadores, abrillantadores, desengrasantes o desinfectantes. Existen diferentes tipos de plásticos, como el PVC, el polipropileno, el polietileno o el metacrilato, y cada uno tiene sus propias características y necesidades. Estos productos ayudan a eliminar las manchas, la grasa o las bacterias, así como a prevenir su aparición y a dar brillo y color al plástico. Es importante seguir las indicaciones del fabricante y aplicar el producto con un paño suave y limpio, frotando suavemente.
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- Protegerlos del sol y el calor. El sol y el calor son los principales enemigos de los muebles de plástico, ya que pueden provocar decoloración, deformación o rotura cubrirlos con fundas o guardarlos en un lugar fresco y sombreado cuando no se usen. También es recomendable evitar el contacto directo con fuentes de calor, como radiadores, estufas o velas, ya que pueden derretir o quemar el plástico.
4. Muebles de tela.

La tela utilizada para el tapizado de muebles, sillones, sillas o cojines. La tela ofrece comodidad, suavidad y variedad de texturas y colores, pero también puede sufrir manchas, olores o desgaste por la acción del uso, los animales o los niños. Estos son algunos consejos para limpiar y cuidar tus muebles de tela:
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- Limpiarlos con regularidad, pero con cuidado. Lo ideal es pasar la aspiradora regularmente por los muebles de tela, especialmente por las grietas y las fisuras donde se acumula el polvo y la suciedad. También es conveniente cepillarlos con un cepillo de cerdas suaves para eliminar los pelos o las pelusas. No uses aspiradoras con cepillos rotatorios o productos abrasivos que puedan dañar la tela.
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- Utilizar productos específicos para el tipo de tela como quitamanchas, desodorantes, impermeabilizantes o protectores de color. Existen diferentes tipos de telas, como el algodón, el lino, la seda, el terciopelo o el poliéster, y cada una tiene sus propias características y necesidades. Estos productos ayudan a eliminar las manchas, los olores o la suciedad, así como a prevenir su aparición y a mantener el aspecto y el color de la tela. Es importante seguir las indicaciones del fabricante y aplicar el producto con un paño suave y limpio, frotando suavemente o dando golpecitos.
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- Protegerlos de las fuentes de suciedad. El uso, los animales o los niños pueden ensuciar los muebles de tela con facilidad, por lo que es conveniente protegerlos con fundas, mantas o cojines que se puedan lavar o cambiar con frecuencia. También es recomendable evitar comer o beber sobre los muebles de tela, o hacerlo con cuidado y una limpieza inmediata ante cualquier derrame. Asimismo, es aconsejable evitar el contacto directo con objetos que puedan manchar o desteñir la tela, como bolígrafos, rotuladores, maquillaje o tintes.
5. Muebles de cuero.

El cuero es utilizado en el tapizado de muebles, sillones, sillas o pufs, ofrece resistencia, durabilidad y confort, pero también puede sufrir arañazos, grietas o desgaste por la acción del uso, el clima o el paso del tiempo.
Consejos de limpieza y cuidado para tus muebles de cuero:
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- Limpiarlos con regularidad pasando un paño suave y seco o ligeramente humedecido con agua para eliminar el polvo y la suciedad superficial. No uses esponjas o trapos que puedan rayar o dañar el cuero. Tampoco uses productos abrasivos que contengan alcohol, lejía, amoníaco o silicona, ya que pueden resecar o decolorar el cuero.
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- Utilizar productos específicos para el tipo de cuero como cremas, leches, acondicionadores o cera. Existen diferentes tipos de cueros, como el natural, el sintético, el envejecido o el napa, y cada uno tiene sus propias características y necesidades. Estos productos ayudan a eliminar las manchas, la grasa o los olores, así como a hidratar, nutrir y suavizar el cuero. Es importante seguir las indicaciones del fabricante y aplicar el producto con un paño suave y limpio, frotando suavemente o dando golpecitos.
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- Protegerlos de la luz y el calor. La luz y el calor son los principales enemigos de los muebles de cuero, ya que pueden provocar resequedad, grietas o decoloración. Ubicarlos en lugares donde no les dé el sol directo o cubrirlos con cortinas o persianas; mantener una temperatura y una humedad adecuadas en el ambiente, evitando el contacto directo con fuentes de calor, como radiadores, estufas o velas, que pueden quemar o deformar el cuero.
6. Otros materiales.
Además de los materiales mencionados, existen otros materiales que se pueden usar para la fabricación de muebles, como el vidrio, el mimbre, el ratán o el bambú. Estos materiales también requieren una limpieza y cuidado especial para mantener su belleza y funcionalidad.
Consejos de limpieza y cuidado para tus muebles :
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- Limpiarlos con regularidad y con suavidad, usando un paño suave y húmedo con agua y jabón neutro, una esponja o un cepillo de cerdas suaves para las zonas más difíciles. No uses estropajos, lanas de acero o productos abrasivos que puedan rayar o dañar el material.
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- Utilizar productos específicos para el tipo de material como limpiadores, abrillantadores, barnices o lacas. Estos productos ayudan a eliminar las manchas, el óxido o la suciedad, así como a prevenir su aparición y a dar brillo y color. Es importante seguir las indicaciones del fabricante y aplicar el producto con un paño suave y limpio, frotando suavemente.
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- Protegerlos de la luz y la humedad son los principales enemigos de estos muebles, ya que pueden provocar decoloración, deformación o deterioro. Por eso, es conveniente ubicar los muebles en lugares donde no les dé el sol directo o cubrirlos con fundas o mantas. También es aconsejable evitar el contacto directo con el agua o líquidos, y secarlos bien si se mojan.
Como hemos visto, los muebles de diferentes materiales requieren un cuidado especial para mantener su aspecto y su durabilidad. Con unos sencillos consejos y unos productos adecuados, podemos limpiar y cuidar nuestros muebles de forma fácil y eficaz, y disfrutar de ellos durante mucho tiempo.
¡Hasta la próxima!

